CRÍMENES
CRÍPTICOS
Aprende a resolver
de la forma más divertida.
Un curso para principiantes: empiezas de cero, sin prisa y con un crimen en cada página.
Cada caso es una doble página
Estafas legendarias, robos imposibles, fugas de cine. La historia se corta justo donde más duele — y solo el crucigrama la termina.
El caso, y su final con huecos
La historia real: qué pasó, dónde y cuándo. Debajo, el final con huecos — cada hueco es una palabra del crucigrama.
…le hizo, en su propia cara, un ▢▢▢▢
El crucigrama y sus pistas
La rejilla y sus pistas crípticas, en la página cómoda para escribir. Y las casillas doradas: copiadas en orden forman la última palabra — el remate que vas a querer contarle a alguien.
Se aprende jugando
No necesitas saber nada: los seis primeros niveles enseñan una técnica cada uno. Del séptimo en adelante, conviven todas.
La palabra oculta
La respuesta está escrita dentro de la frase. Solo hay que verla.
Al revés
Una palabra de la frase, leída de vuelta.
El anagrama
Las mismas letras, en otro orden. Contar es tu detector.
La doble definición
Una palabra con dos vidas y una pista que cuenta ambas.
La charada
La respuesta por trozos, cada uno con su mini-definición.
La sustracción
Cirugía de letras: cabeza, cola o corazón.
Todas a la vez
Del 7 al 11 cada caso trae su inventario de técnicas; del 12 en adelante, estás solo. El tramo final no perdona.
Nadie se queda atascado
Cada pista, fichada
En los niveles 1-6 cada pista lleva la etiqueta de su técnica; del 7 al 11, cada caso trae su recuento. Siempre sabes a qué juegas.
Para los casos 51-80
Cuando la cosa aprieta, la sección de ayudas te da el empujón justo — sin destriparte la solución.
Las 80 rejillas resueltas
Cierran el tomo junto al resumen de técnicas y reglas, para consultar de un vistazo.
Los desenlaces, aquí
La última página enlaza con la web: el desenlace completo de cada caso — lo que pasó después — te espera en Encripta2.
La historia se corta
donde más duele.
Compruébalo con el primer caso: París, 1925, y un hombre a punto de vender la Torre Eiffel.